¿Qué quieres ser cuando seas grande?

 

Es una pregunta que les hacemos a los niños todo el tiempo. A una edad temprana, sus respuestas están por todos lados: un astronauta, un luchador profesional, un unicornio. Pero cuando los niños crecen, se vuelven un poco más realistas. Y aunque todos los padres quieren que sus hijos hagan aquello que los hace felices, a muchos nos gustaría que nuestros hijos también sigan nuestros pasos.

Transmitir ese impulso a nuestros hijos puede ser un tipo diferente de lucha. Como padres hemos aprendido suficientes lecciones y cometido suficientes errores, ahora debemos transmitir esas lecciones en el momento apropiado.

Muéstrales el valor del esfuerzo

Como padre, es difícil resistirse a dar a sus hijos el mundo en bandeja de plata. Pero si quieres que ellos aprecien lo que tienen, debes moderar tu generosidad.

No permitas que las comodidades generen una falta de compromiso. Si mantienen sus calificaciones, juegan deportes y hacen sus deberes, reciben su mesada. Si no, las reglas cambian

No los presiones dentro de tu trabajo

La mayoría de los padres quiere que sus hijos sigan sus pasos. Recuarda que ellos tienen sus propios sueños. Y al final del día, es mejor para ellos hacer lo que hace de ellos feliz.

Como padres, todo lo que podemos hacer es brindarles a nuestros hijos la mejor educación y las mejores oportunidades posibles para que estén equipados para hacer lo que quieran con sus vidas. Puede mostrarles, cómo trabajar duro y la recompensa por ese arduo trabajo, pero depende de ellos usar las herramientas apropiadas para construir el tipo de vida que desean vivir.

SÉ PARTE DE NUESTRA FAMILIA